En conjunto, las economías de India, China y la Unión Europea generan alrededor de 4,600 teravatios hora (TWh) de electricidad al año a partir de fuentes renovables. Solamente China produce cerca de 2,900 TWh, la Unión Europea alrededor de 1,350 TWh e India aproximadamente 420 TWh.
Esta electricidad proviene fundamentalmente de energía hidroeléctrica, eólica, solar y biomasa. En el caso europeo, las renovables ya representan más del 40 % del sistema eléctrico, mientras que en China se sitúan entre el 30 % y el 35 % de la generación total.
India, aunque sigue siendo más dependiente del carbón, se encuentra en plena expansión de la energía fotovoltaica y eólica, con una participación cercana al 20% en su matriz eléctrica nacional y liderando, a nivel internacional, iniciativas como la Alianza Solar Internacional.
A primera vista, estas cifras describen un cambio tecnológico y son el reflejo de una voluntad sólida por enfrentar las causas del cambio climático. Pero tienen un impacto económico enorme en el contexto geopolítico y energético actual.
Si la electricidad que hoy producen esos países a partir de fuentes renovables tuviera que generarse mediante centrales termoeléctricas convencionales, sería necesario un volumen enorme de petróleo o gas natural.
Por ejemplo, si ese volumen de energía se generara con una eficiencia promedio del 50 % en plantas de generación térmica, producir esa misma cantidad de electricidad requeriría alrededor de 33,600 petajoules de energía primaria.
En términos de petróleo, eso equivale aproximadamente a 15 millones de barriles diarios adicionales de petróleo.
Ese cálculo permite dimensionar el impacto estructural de la transición energética en el mercado mundial de petróleo, y demuestra que sólo China evitaría consumir cerca de 9.4 millones de barriles diarios de petróleo gracias a su elevada generación de energía a partir de las renovables.
La Unión Europea también evita consumir alrededor de 4.3 millones de barriles diarios, y la India deja de requerir aproximadamente 1.3 millones de barriles diarios.
Para que tengamos mejor idea de estas cifras, el país con la mayor exportación de petróleo del mundo es Arabia Saudita con 10 millones de barriles diarios, es decir, que para cubrir la demanda de crudo que haría falta si China, India y la Unión Europea no tuvieran la producción de energía eléctrica que le garantizan las fuentes renovables, haría falta que Riad duplique su producción de crudo y aun así, no alcanzaría para abastecer la demanda.
Es que estas tres economías están desplazando una demanda equivalente a casi el 15% del consumo petrolero mundial, que hoy se sitúa en torno a los 102 millones de barriles diarios. En ese escenario, el conflicto actual en Medio Oriente tendría consecuencias mucho más severas de las que ya estamos viendo en la economía global.